Aprovecho el rapa-"polvo" que nos ha echado el bueno de Al para deciros que según me ha informado mi hijo hoy es el Día de la Lengua Materna. Me ha dicho que ha escrito algo sobre el tema, pero me hago un lío con esto de Internet, y no acabo de entender a lo que se refiere. Al, querido: ¿querrá decir que al ser madre tengo derecho a no hacer ninguna fellatio en este día, para festejarlo? ¿O, por el contrario, que sólo podré hacer fellatios para celebrarlo? Porque, claro, el Día del Trabajador se celebra sin trabajar, pero el Día del Botillo lo celebramos en el Prostíbulo embutiéndonos de botillo (¿te acuerdas de los gases que te dio el empacho, Lenna?). Lo dicho, que estoy hecha un lío. Ay, no sé que hacer. Este hijo mío me va a volver loca. Y los clientes esperando...
Mostrando entradas con la etiqueta Sylvana. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sylvana. Mostrar todas las entradas
jueves, 21 de febrero de 2008
miércoles, 14 de noviembre de 2007
El señor Crémer tiene más razón que un santo
Ahora que Madame Crémer y Al han tenido a bien conectar el prostíbulo a ese prostíbulo mayor que es Internet, y superando mi atávico miedo a las nuevas tecnologías -ese miedo que hace que me eche a temblar ante la mera visión de un dildo a pilas-, he decidido dar mi opinión sobre el magistral artículo del señor Crémer, de quien, dicho sea de paso, ignoro su filiación con nuestra queridísima madame, aunque la sospecho cercana.
Básicamente quería darle toda la razón a este Anti-Prometeo castellanoleonés, a este hombre preclaro y clarividente, porque una servidora ha de admitir con vergüenza que sufre blenorragia desde que nos pusieron este ordenador, y eso que en mi vida había sufrido una infección venérea, salvo tal vez aquella ocasión en que cogí un herpes labial por besar a una rata tiñosa y llena de sarna a la que confundí con el vacceo Ratoncito Pérez: fruto de esa insana relación tuve a mi hijo, al que creo que tod@s conocéis aunque sólo sea de oídas.
Bueno, ahora ya sé a qué se referían los informáticos con lo de "tened cuidado con coger virus por culpa de Internet". La frase
Ignoraba que supiera tanto de informática, pero cuánta razón tiene Messié Crémer. Me temo que con esta ventana a Internet hemos provocado que toda esa suciedad, ese pus y esas miasmas mefíticas plagadas de enfermedades hayan penetrado en nuestro (casi) inmaculado prostíbulo. Tal vez haya que pedir a la madame y a Al que retiren esa infernal máquina antes de que sea demasiado tarde. O tal vez YA sea demasiado tarde.
PD: Rosa Azul, si no viste al morenito Jimbo a la puerta fue porque tenía su día libre. Curiosamente lo suele gastar en la biblioteca, ese burdel estatal y gratuito que, como bien dice Joanie, ahora quieren hacer de pago. Esa posibilidad enerva a Jimbo, y en ocasiones le he visto en una esquina oscura limpiando su revólver y mascullando exabruptos sobre el asunto. Pobrecito.
Básicamente quería darle toda la razón a este Anti-Prometeo castellanoleonés, a este hombre preclaro y clarividente, porque una servidora ha de admitir con vergüenza que sufre blenorragia desde que nos pusieron este ordenador, y eso que en mi vida había sufrido una infección venérea, salvo tal vez aquella ocasión en que cogí un herpes labial por besar a una rata tiñosa y llena de sarna a la que confundí con el vacceo Ratoncito Pérez: fruto de esa insana relación tuve a mi hijo, al que creo que tod@s conocéis aunque sólo sea de oídas.
Bueno, ahora ya sé a qué se referían los informáticos con lo de "tened cuidado con coger virus por culpa de Internet". La frase
"el internet me parece una especie de prostíbulo en el cual se dice todo lo terrible que la sociedad es. Es todo el pus, toda la porquería de la sociedad"ha sido reveladora, y por eso, ahora que me sobra tiempo debido a mi enfermedad, la he bordado en un mantelillo para enmarcarlo y ponerlo encima del monitor, y así todas lo tengáis muy muy presente.
Ignoraba que supiera tanto de informática, pero cuánta razón tiene Messié Crémer. Me temo que con esta ventana a Internet hemos provocado que toda esa suciedad, ese pus y esas miasmas mefíticas plagadas de enfermedades hayan penetrado en nuestro (casi) inmaculado prostíbulo. Tal vez haya que pedir a la madame y a Al que retiren esa infernal máquina antes de que sea demasiado tarde. O tal vez YA sea demasiado tarde.
PD: Rosa Azul, si no viste al morenito Jimbo a la puerta fue porque tenía su día libre. Curiosamente lo suele gastar en la biblioteca, ese burdel estatal y gratuito que, como bien dice Joanie, ahora quieren hacer de pago. Esa posibilidad enerva a Jimbo, y en ocasiones le he visto en una esquina oscura limpiando su revólver y mascullando exabruptos sobre el asunto. Pobrecito.
domingo, 4 de noviembre de 2007
De vuelta a casa
Mis tacones perforan con su sonido la fría oscuridad de la noche. Rehuyo las sombras que me acechan en los portales, y me apresuro por las vacuas calles de esta ciudad norteña. Me precipito por la puerta del local sin que Jimbo, el portero, me detenga. Dentro se escucha sonar un piano, risas y vasos de cristal brindando.
Ya estoy a salvo: por fin he llegado al Prostíbulo de Crémer. Ya estoy en casa. En nuestra casa.
Ya estoy a salvo: por fin he llegado al Prostíbulo de Crémer. Ya estoy en casa. En nuestra casa.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
